sábado, 19 de enero de 2008

Toscolitio - Darse cuenta



Darse Cuenta

Una mañana fui corriendo a contarle un sueño a Toscolitio, ¡Toscolitio, Toscolitio, Toscolitio! ¿Dónde te metiste, Bulemún? Y ahí vi su medio piecito. Estaba tirado debajo de la cómoda con una media de la abuela en la cabeza. Quise hablarle mermelada de zapallo, porque sé lo sensible que es cuando se pierde o le sucede alguna travesura, en especial, cuando las medias. Tenía su cara dura de miedo maternal. Le limpié las lagañas y lo abracé fuerte y despacio. ¡Toscolitio mío, como te quiero! ¡Seremos amigos para siempre! Pero mi huesudo amigo esta callado, con un silencio de ángel que me dio miedo. Miré bien su media panza y noté que estaba herido. Enseguida revolví el botiquín de mamá y le puse mertiolate, me pidió que le soplara. Nos quedamos en silencio un rato largo. Me agarró el dedo gordo con fuerza. Nunca lo había visto así a mi amigo Toscolitio. Unos días después supe el porqué de su dolor. Sufría, porque había escuchado en la tele que los muñecos no tienen vida y esa fue la primera vez que se dio cuenta de quién era yo.
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Arte: Sandra Armenteros Arteaga
Marcelo Meza – 19-1-2008 - Derechos reservados

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace muy poquito encontré un agradecimiento a una fan (yo) Marielita, a dos personas que vivieron un cuento,me emocionaste, hoy lo recordé, te felicito y brindo por muchos toscolitios y bulemunes

Marcelo Meza dijo...

Gracias Marielita!!!! Que lindo saber de vos! dame una dire de mail asi te envío un ejemplar terminado y con dibujito y todo! Un placer saber de vos, me gustaría saber como estás. Un abrazo grande. mi mail marce678@yahoo.com.ar